En una d
Como decian Les Lhutiers , lo relatado aqui , no solo es verdad , sino que
ademas es cierto.
En una de nuestras visitas a Barcelona , ya se sabe paseo por Las Ramblas ,
Barrio Gótico , Plaza Cataluña y poco más porque El Rabal ya no es muy
aconsejable visitarlo , ya que aquello parece una escena de “ Blackjack
derribado “ y , después de ver como tres millones y medio de escaparates y atendiendo
a una de las necesidades más básicas del ser humano , nuestro estomago pedía
ser llenado con urgencia .
Como a mi mujercica le gusta el sushi y , donde hay patrón no manda
marinero , vimos uno de esos restaurantes que dicen ser de comida japonesa pero
que son más chinos que Confucio o la Gran Muralla.
En la puerta había un cartel que ponía que por 20€ tenías un bufet libre ,
para comer los platos que quisieras de esas tapas de arroz que ahora se han
puesto tan de moda y que no se llaman así sino sushi y que yo , que las he
probado en un auténtico restaurante japonés , os aseguro que se parecen a estas
chinas como un huevo a una castaña .
Pero bueno a lo que iba , como los hombres somos capaces de todo por
complacer a nuestras mujercicas , allí que me metí encomendándome a todo el
santoral cristiano y alguno budista .
La primera en la frente . Nos recibe un chino acelerado ( Si se monta
Alonso encima del chino aquel , en vez de en su coche , gana el mundial tres
carreras antes de acabar , fijo ) que , sin encomendarse ni a Dios ni al diablo
se dirige a mi ( Que tengo un cerebro que funciona con gas-oil , o sea , lento
) con la velocidad de su cerebro que debía funcionar con queroseno y , sin un
buenos días ni un ahí te pudras y con un lenguaje mezcla de chino y un español
del siglo XV me pregunta ¿ comel ¿ . Yo le voy a responder , no se ha jodido he
venido a comprar una lavadora al restaurante pero , si no tenéis , pues ya para
aprovechar el viaje comemos , pero miro de soslayo a la máxima autoridad , que
me devuelve la mirada como diciendo ¿ a ver qué vas a decir que te crujo ? y ,
como aprecio mucho mi pellejo , le digo al Flash de Cantón , si , si , comer .
Y ahí empieza mi martirio . Aquella centella humana pregunta , ¿ menú ,
menú , menú ? y yo le digo si , menú , pensando que por menú se refería al
bufet libre que tenían anunciado .
Aquel rayo homínido nos lleva hasta una fila de mesas , de las que solo una
o dos estaban ocupadas , y sin un siquiera decir “ sentalse donde quelel “ ,
nos lleva hasta una y , señalando con el dedo , nos dice , AQUÍ , como diciendo
aquí o no comes .
Y allí empezó mi verdadero suplicio , en la mesa había una Tablet , que yo
pensé que era para que los clientes pudieran seguir el mundial mientras comían
, pero no , era para pedir la manduca.
El chino veloz la encendió con un movimiento de centella y , en aquel
idioma indefinido y criptográfico , nos hizo saber que , a través de ella se
pedía la comida y , que ya del funcionamiento del engendro te fueras apañando
tu que él , si se paraba , le entraban agujetas .
Ya completamente entregado a mi triste suerte me dispuse a pedir a través
del aparato cuando me fijé que solo se podía pedir menú del día y no lo del
bufet que era lo que queríamos nosotros .
Que el Espíritu Santo nos ayude con su don de lenguas , recé yo , viéndome
sudar tinta para explicarle al chino lumínico lo que queríamos. Y mis temores
no eran infundados ya que , requerido el susodicho a nuestra presencia ,
intentamos explicarle lo del bufet pero el repetía , una y otra vez ,” menú ,
menú , pletar foto y pedil “
Yo , ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos le sugerí
amablemente a la presidenta del gobierno familiar pirarnos discretamente e
irnos a cualquier sitio a ventilarnos una de esas butifarras enroscadas que
hacen a la brasa por allí y que están de muerte , pero ella insistía que no ,
que el sushi .
Como habíamos invocado al Espíritu Santo ( Y , sobre todo , su don de
lenguas ) este apareció en forma de una amable camarerica sudamericana que
había contemplado la escena y se apiado de nosotros. Nos dijo que esa zona era
solamente para los menús del día y esas tablet contenían solamente eso , el
menú del día , que la zona del bufet era otra .
Le dijimos que nos indicara cual era esa zona que nos íbamos a ella pero
nos dijo que no que ya nos cambiaba , desde la barra , el programa de la tablet
para que apareciera el bufet .
Le agradecimos su amabilidad y en un instante ya aparecía el dichoso bufet
libre en la pantalla pero , cual no sería nuestra sorpresa cuando , y
esforzando mucho la vista , leemos que el susodicho bufet libre lo era pero era
bufet libre " en libertad condicional " ya que solo se podían elegir
cinco platos por cabeza .
Pero eso no era lo peor , lo peor es que al aparecer tantos platos en una
pantalla tan pequeña , la foto era tan diminuta que no se distinguía lo que
había en los platos y yo , que solo como en los chinos fideos y arroz , era
incapaz de distinguir si lo que yo creía ser fideos eran fideos o tripas de rata
ya que , si era incapaz de distinguir la foto , imaginaros si era posible ver
el texto .
Aprovechando que pasaba nuestro ángel caribeño para servir a otra mesa le
referimos nuestras cuitas y si nos podía ayudar o si había forma humana de
comer allí sabiendo lo que se comía.
Otro camarerico , sudamericano también , oyó la conversación y , aunque en
cierta manera lo arregló , no sé si fue peor el remedio que la enfermedad .
Le dijo a nuestro ángel particular , sácales la carta física , que elijan y
que lo apunten en el bloc que tienen para estos menesteres , a la vez que le
lanzaba a la compañera una mirada que , más o menos , venía a decir ¿ No ves
que son dos yayos decrépitos que igual no conocen ni la luz eléctrica ? . Yo le
iba a decir : mira , chaval , yo ya trabajaba con ordenadores cuando tu aun no
eras ni el proyecto del espermatozoide que gano la carrera que ayudo a crearte
y , que , visto lo que ha salido , no debió tener mucha competencia pero , la
presidenta del gobierno familiar , me lanzo una mirada que venía a decir que ,
como abriera la boca , me metía un puntapié que me partía la tibia por dos
sitios , así que guarde un respetuoso silencio y salve la canilla .
Nos trajeron la carta y ya por fin , y viendo lo que pedíamos , yo me pedí
un plato de tallarines de arroz con verduras y uno de arroz con gambas mientras
Charo iba pidiendo los otros ocho y que consistían en distintas cosas con arroz
, a saber , sushi de arroz con pistacho , sushi de arroz con ni se sabe , sushi
de arroz con 0.003 mg de salmón , sushi de arroz con arroz y todos envueltos en
algas que , vete tú a saber si serián algas o alfalfa refinada. No se ,lo que
les resulte más barato supongo .
La segunda en la entrepierna . El plato de tallarines tenía un tamaño en el
que mi taza de café con leche del desayuno cabria muy justa .
Yo me quedé mirando a nuestro ángel caribeño , que fue quien me lo trajo ,y
esta me devolvió la mirada como diciendo , a mí no me mires que yo estoy aquí
porque tengo que ganarme la vida , el gilipollas eres tú que has venido
voluntario y , encima , vas a pagar .
A todo esto Charo , que ya había empezado con sus tapas de arroz , y
parecía disfrutar , es requerida por otro chino , este más calmado eso sí ,que
le dice a la presidenta que uno de los ocho platillos ( a estas alturas ya
podemos llamarlos así porque a platos ni se acercaban ) solo estaba disponible
para la cena y que tendrá que elegir otro.
Yo miro al chino con ojos de júbilo mientras pienso para mí , ahora sí que
os la habéis cargado , no sabéis con quien os habéis metido cabrones y ,
efectivamente , Charo tuerce el morro y les dice , oye si hay platos que no
están disponibles no los pongáis que yo no soy adivina .
En un arranque de optimismo me digo , ahora sí , ahora nos largamos a algún
sitio civilizado donde comer no te produzca más estrés que un requerimiento de
Hacienda pero , mi gozo en un pozo , se resigna y les dice , sacadme lo que
queráis que no tengo más ganas de estar mirando .
En el pecado llevó la penitencia porque , aprovechando que el Pisuerga pasa
por Valladolid , y debían tener restos de alguna sepia prehistórica sin vender
, le sacaron un platillo de sepia a la plancha que me hizo comprender porque
los chinos comen con palillos ya que aquello ( que también podrían ser los restos
de lo que le sobro a Ironman de cuando fabricó la armadura ) no había quien le
hincara el tenedor .
A todo esto , y ya lanzados cuesta abajo , sale mi segundo platillo , que
en la carta ponía “ arroz con gambas “ , así , gambas en plural , y yo no sé si
será por las diferencias gramaticales o porque tienen más cara que un burro con
flemones , pero el concepto de singular y plural no lo tienen muy pillado ya
que , en español , cuando algo termina en “ s “ suele indicar que , como mínimo
, hay dos y , lo más normal , es que sean varios.
Resumiendo , que mi arroz con gambas , era arroz con gamba porque solo
traía una y , la verdad , si hubiera traído más de una igual no habrian cabido
en el “ plato “ .
Pero lo peor estaba aún por venir. Charo se había pedido un plato ( y a
este si se le podía llamar así ) de langostinos con bambú y unas cosas negras
que no ponía lo que eran , lo cual me pareció sospechoso .
El plato era tamaño normal y los langostinos no estaban pescados en Liliput
por lo que me dije , por fin un plato normal , aquí mato el hambre .
Pobre de mí , en mi viacrucis particular me faltaba la corona de espinas y
la cruz a cuestas .
Cuando , pensando en resarcirme un poco de mis desdichas a golpe de
langostino , me lleve uno a la boca , esta se negó a procesar el “ sabor “
aquel y me lo rechazó como si fuera alguna de aquellas ponzoñas a las que tan
aficionados eran los italianos del Renacimiento cuando alguien les sobraba o
querían un divorcio exprés .
Os juro por lo más sagrado que aquello sabia a colonia barata hasta tal
extremo que volví a mirar la carta a ver si el plato se llamaba “ Langostinos
al Varón Dandi “ , pero no , se llamaba langostinos con bambú y de la cosa
negra no ponía el nombre , con lo que no sé es si aquello era un alga , una
seta , o alguna costra de grasa que se había desprendido de la campana de la
cocina y se había caído al plato . No me atreví a preguntar .
Para colmo de más males , como la cerveza , el postre y el aire no estaban
incluidos en los 20€ y te los cobraban aparte , lo de comer económico resulto
erróneo en los dos casos. Comer no comí pero , encima , no comí pero caro .
Como , al ritmo que va la cosa , China va ser la dueña del mundo ( si no lo
es ya ) en cuatro días solo de pensar que , cuando lo hagan , podrán obligarnos
a comer su comida hace que , desde ese día , me despierte en medio de la noche
rodeado de los fantasmas de langostinos gigantes mutantes y bañado en sudor
frio.
Ver menos