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viernes, 3 de julio de 2026

COMER EN UN RESTAURANTE CHINO MODERNO

 

En una d

 

Como decian Les Lhutiers , lo relatado aqui , no solo es verdad , sino que ademas es cierto.

 

En una de nuestras visitas a Barcelona , ya se sabe paseo por Las Ramblas , Barrio Gótico , Plaza Cataluña y poco más porque El Rabal ya no es muy aconsejable visitarlo , ya que aquello parece una escena de “ Blackjack derribado “ y , después de ver como tres millones y medio de escaparates y atendiendo a una de las necesidades más básicas del ser humano , nuestro estomago pedía ser llenado con urgencia .

Como a mi mujercica le gusta el sushi y , donde hay patrón no manda marinero , vimos uno de esos restaurantes que dicen ser de comida japonesa pero que son más chinos que Confucio o la Gran Muralla.

En la puerta había un cartel que ponía que por 20€ tenías un bufet libre , para comer los platos que quisieras de esas tapas de arroz que ahora se han puesto tan de moda y que no se llaman así sino sushi y que yo , que las he probado en un auténtico restaurante japonés , os aseguro que se parecen a estas chinas como un huevo a una castaña .

Pero bueno a lo que iba , como los hombres somos capaces de todo por complacer a nuestras mujercicas , allí que me metí encomendándome a todo el santoral cristiano y alguno budista .

La primera en la frente . Nos recibe un chino acelerado ( Si se monta Alonso encima del chino aquel , en vez de en su coche , gana el mundial tres carreras antes de acabar , fijo ) que , sin encomendarse ni a Dios ni al diablo se dirige a mi ( Que tengo un cerebro que funciona con gas-oil , o sea , lento ) con la velocidad de su cerebro que debía funcionar con queroseno y , sin un buenos días ni un ahí te pudras y con un lenguaje mezcla de chino y un español del siglo XV me pregunta ¿ comel ¿ . Yo le voy a responder , no se ha jodido he venido a comprar una lavadora al restaurante pero , si no tenéis , pues ya para aprovechar el viaje comemos , pero miro de soslayo a la máxima autoridad , que me devuelve la mirada como diciendo ¿ a ver qué vas a decir que te crujo ? y , como aprecio mucho mi pellejo , le digo al Flash de Cantón , si , si , comer .

Y ahí empieza mi martirio . Aquella centella humana pregunta , ¿ menú , menú , menú ? y yo le digo si , menú , pensando que por menú se refería al bufet libre que tenían anunciado .

Aquel rayo homínido nos lleva hasta una fila de mesas , de las que solo una o dos estaban ocupadas , y sin un siquiera decir “ sentalse donde quelel “ , nos lleva hasta una y , señalando con el dedo , nos dice , AQUÍ , como diciendo aquí o no comes .

Y allí empezó mi verdadero suplicio , en la mesa había una Tablet , que yo pensé que era para que los clientes pudieran seguir el mundial mientras comían , pero no , era para pedir la manduca.

El chino veloz la encendió con un movimiento de centella y , en aquel idioma indefinido y criptográfico , nos hizo saber que , a través de ella se pedía la comida y , que ya del funcionamiento del engendro te fueras apañando tu que él , si se paraba , le entraban agujetas .

Ya completamente entregado a mi triste suerte me dispuse a pedir a través del aparato cuando me fijé que solo se podía pedir menú del día y no lo del bufet que era lo que queríamos nosotros .

Que el Espíritu Santo nos ayude con su don de lenguas , recé yo , viéndome sudar tinta para explicarle al chino lumínico lo que queríamos. Y mis temores no eran infundados ya que , requerido el susodicho a nuestra presencia , intentamos explicarle lo del bufet pero el repetía , una y otra vez ,” menú , menú , pletar foto y pedil “

Yo , ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos le sugerí amablemente a la presidenta del gobierno familiar pirarnos discretamente e irnos a cualquier sitio a ventilarnos una de esas butifarras enroscadas que hacen a la brasa por allí y que están de muerte , pero ella insistía que no , que el sushi .

Como habíamos invocado al Espíritu Santo ( Y , sobre todo , su don de lenguas ) este apareció en forma de una amable camarerica sudamericana que había contemplado la escena y se apiado de nosotros. Nos dijo que esa zona era solamente para los menús del día y esas tablet contenían solamente eso , el menú del día , que la zona del bufet era otra .

Le dijimos que nos indicara cual era esa zona que nos íbamos a ella pero nos dijo que no que ya nos cambiaba , desde la barra , el programa de la tablet para que apareciera el bufet .

Le agradecimos su amabilidad y en un instante ya aparecía el dichoso bufet libre en la pantalla pero , cual no sería nuestra sorpresa cuando , y esforzando mucho la vista , leemos que el susodicho bufet libre lo era pero era bufet libre " en libertad condicional " ya que solo se podían elegir cinco platos por cabeza .

Pero eso no era lo peor , lo peor es que al aparecer tantos platos en una pantalla tan pequeña , la foto era tan diminuta que no se distinguía lo que había en los platos y yo , que solo como en los chinos fideos y arroz , era incapaz de distinguir si lo que yo creía ser fideos eran fideos o tripas de rata ya que , si era incapaz de distinguir la foto , imaginaros si era posible ver el texto .

Aprovechando que pasaba nuestro ángel caribeño para servir a otra mesa le referimos nuestras cuitas y si nos podía ayudar o si había forma humana de comer allí sabiendo lo que se comía.

Otro camarerico , sudamericano también , oyó la conversación y , aunque en cierta manera lo arregló , no sé si fue peor el remedio que la enfermedad .

Le dijo a nuestro ángel particular , sácales la carta física , que elijan y que lo apunten en el bloc que tienen para estos menesteres , a la vez que le lanzaba a la compañera una mirada que , más o menos , venía a decir ¿ No ves que son dos yayos decrépitos que igual no conocen ni la luz eléctrica ? . Yo le iba a decir : mira , chaval , yo ya trabajaba con ordenadores cuando tu aun no eras ni el proyecto del espermatozoide que gano la carrera que ayudo a crearte y , que , visto lo que ha salido , no debió tener mucha competencia pero , la presidenta del gobierno familiar , me lanzo una mirada que venía a decir que , como abriera la boca , me metía un puntapié que me partía la tibia por dos sitios , así que guarde un respetuoso silencio y salve la canilla .

Nos trajeron la carta y ya por fin , y viendo lo que pedíamos , yo me pedí un plato de tallarines de arroz con verduras y uno de arroz con gambas mientras Charo iba pidiendo los otros ocho y que consistían en distintas cosas con arroz , a saber , sushi de arroz con pistacho , sushi de arroz con ni se sabe , sushi de arroz con 0.003 mg de salmón , sushi de arroz con arroz y todos envueltos en algas que , vete tú a saber si serián algas o alfalfa refinada. No se ,lo que les resulte más barato supongo .

La segunda en la entrepierna . El plato de tallarines tenía un tamaño en el que mi taza de café con leche del desayuno cabria muy justa .

Yo me quedé mirando a nuestro ángel caribeño , que fue quien me lo trajo ,y esta me devolvió la mirada como diciendo , a mí no me mires que yo estoy aquí porque tengo que ganarme la vida , el gilipollas eres tú que has venido voluntario y , encima , vas a pagar .

A todo esto Charo , que ya había empezado con sus tapas de arroz , y parecía disfrutar , es requerida por otro chino , este más calmado eso sí ,que le dice a la presidenta que uno de los ocho platillos ( a estas alturas ya podemos llamarlos así porque a platos ni se acercaban ) solo estaba disponible para la cena y que tendrá que elegir otro.

Yo miro al chino con ojos de júbilo mientras pienso para mí , ahora sí que os la habéis cargado , no sabéis con quien os habéis metido cabrones y , efectivamente , Charo tuerce el morro y les dice , oye si hay platos que no están disponibles no los pongáis que yo no soy adivina .

En un arranque de optimismo me digo , ahora sí , ahora nos largamos a algún sitio civilizado donde comer no te produzca más estrés que un requerimiento de Hacienda pero , mi gozo en un pozo , se resigna y les dice , sacadme lo que queráis que no tengo más ganas de estar mirando .

En el pecado llevó la penitencia porque , aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid , y debían tener restos de alguna sepia prehistórica sin vender , le sacaron un platillo de sepia a la plancha que me hizo comprender porque los chinos comen con palillos ya que aquello ( que también podrían ser los restos de lo que le sobro a Ironman de cuando fabricó la armadura ) no había quien le hincara el tenedor .

A todo esto , y ya lanzados cuesta abajo , sale mi segundo platillo , que en la carta ponía “ arroz con gambas “ , así , gambas en plural , y yo no sé si será por las diferencias gramaticales o porque tienen más cara que un burro con flemones , pero el concepto de singular y plural no lo tienen muy pillado ya que , en español , cuando algo termina en “ s “ suele indicar que , como mínimo , hay dos y , lo más normal , es que sean varios.

Resumiendo , que mi arroz con gambas , era arroz con gamba porque solo traía una y , la verdad , si hubiera traído más de una igual no habrian cabido en el “ plato “ .

Pero lo peor estaba aún por venir. Charo se había pedido un plato ( y a este si se le podía llamar así ) de langostinos con bambú y unas cosas negras que no ponía lo que eran , lo cual me pareció sospechoso .

El plato era tamaño normal y los langostinos no estaban pescados en Liliput por lo que me dije , por fin un plato normal , aquí mato el hambre .

Pobre de mí , en mi viacrucis particular me faltaba la corona de espinas y la cruz a cuestas .

Cuando , pensando en resarcirme un poco de mis desdichas a golpe de langostino , me lleve uno a la boca , esta se negó a procesar el “ sabor “ aquel y me lo rechazó como si fuera alguna de aquellas ponzoñas a las que tan aficionados eran los italianos del Renacimiento cuando alguien les sobraba o querían un divorcio exprés .

Os juro por lo más sagrado que aquello sabia a colonia barata hasta tal extremo que volví a mirar la carta a ver si el plato se llamaba “ Langostinos al Varón Dandi “ , pero no , se llamaba langostinos con bambú y de la cosa negra no ponía el nombre , con lo que no sé es si aquello era un alga , una seta , o alguna costra de grasa que se había desprendido de la campana de la cocina y se había caído al plato . No me atreví a preguntar .

Para colmo de más males , como la cerveza , el postre y el aire no estaban incluidos en los 20€ y te los cobraban aparte , lo de comer económico resulto erróneo en los dos casos. Comer no comí pero , encima , no comí pero caro .

Como , al ritmo que va la cosa , China va ser la dueña del mundo ( si no lo es ya ) en cuatro días solo de pensar que , cuando lo hagan , podrán obligarnos a comer su comida hace que , desde ese día , me despierte en medio de la noche rodeado de los fantasmas de langostinos gigantes mutantes y bañado en sudor frio.

Ver menos

 

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